OPINIÓN
11 de agosto de 2015
Las Catitas - San Rafael: Las vías del olvido
El sur mendocino siempre represento un importante potencial económico a nivel provincial y nacional , siendo además, protagonista de arduos estudios y debates de autoridades gubernamentales, acerca de los planes de infraestructura ferroviaria que allí debían implementarse. Surge así, un proyecto para la concreción de las obras correspondientes al ramal La Dormida-San Rafael. Este tramo serviría para realizar el transporte de la producción sureña hacia el centro de Mendoza y Buenos Aires.
El 15 de Marzo de 1901,siendo Presidente de la Nación Julio A. Roca y Ministro de Obras Emilio Civit, se firmó en contrato con el Ferrocarril del Gran Oeste Argentino para la construcción y posterior explotación del Ramal Las Catitas-San Rafael; previa modificación del punto de partida que en el proyecto original era La Dormida; totalizando de ésta manera un recorrido de 184,9 kilómetros.
Las obras comenzaron rápidamente quedando habilitado el primer tramo Las Catitas-Guadales el 22 de Junio de 1903; incluida la construcción del puente ferroviario sobre el Río Tunuyán, un kilómetro al Sur de la Estación José Néstor Lencinas; el cual se encuentra actualmente abandonado pero no ha perdido el valor histórico y arquitectónico que reflejan las cientos de toneladas de metal utilizado y los cientos de miles de remaches colocados artesanalmente hace ciento trece años.
En la calurosa tarde del 8 de Noviembre de 1903 el tren llegó a San Rafael, repleto de autoridades que saludaban sin cesar al pueblo congregado alrededor de las vías para festejar tan promisoria inauguración.
Esa tarde llegaron dos locomotoras en horarios distintos, con dos horas de diferencia, una de ellas era la “315”, que había trabajado en la construcción de las vías férreas, la cual dejó de funcionar el 15 de Noviembre del mismo año finalizando todos los trabajos encomendados.
Olvidada, permaneció muchos años en la segunda vía de Las Catitas, luego fue recuperada y hoy luce restaurada en la Estación San Rafael a la espera de que algún visitante concentre en una foto el gran contenido histórico que al pasar de los años sigue intacto.
Todo el esfuerzo, todo el trabajo, todo el dinero invertido hoy ha quedado en el olvido; las vías férreas, las obras anexas y las estaciones han quedado abandonadas y saqueadas.
Los pueblos que rodeaban las estaciones de Pichiciego o Comandante Salas se convirtieron en ruinas solitarias, los vecinos ya no están, desde la triste privatización de los ferrocarriles en 1993.
Solo nos queda la esperanza de que alguien, algún día, intente reactivar las viejas vías para ver nuevamente con vida aquellos pequeños pueblos olvidados de nuestra querida Argentina.
Por Walter Fredes (Ex Concejal de Santa Rosa)
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eduardo
Americo Rossi
Es repudiable que este todo destrozado sin tener en cuenta la pérdida de transporte esencial como fue el tren, LAS CATITAS DISTRITO QUE HABRASO DE TODO CORAZON , QUE ESPERO VOLVER A VER PASAR DE NUEVO EL TRWN ,SERIA EL PRIMERO EN SACAR MI BOMETO ,
lorenzo
Leo
Lorenzo
Lorenzo
americo rossi